recuerdo hace unos 8 años, cuando me decidí a montar el estudio con 2 compañeros, las ganas que teníamos de empezar con nuestra propia historia, a nuestro ritmo y con todas las fuerzas.
entonces fue un gran notición. igual de fuerte fue el día que hubo que decidir que aquello ya no daba para más, sólo que la caída fue brutal.
como ya vamos todos sabiendo y aprendiendo, ahora ponemos menos empeño en las cosas y disfrutamos una ilusión mucho más pormenorizada, casi representativa.
ahora bien, dicen que cada uno tiene sus razones para tomar sus determinaciones, yo las mías las conozco más bien poco. aunque aparente cierta tranquilidad y equilibrio, suelo reaccionar bastante instintivamente y, desde luego, tengo muy poca paciencia. poquísima.
por todo esto es por lo que hoy me planteo el porqué de no estar tan contento. si son las dudas ante esas elecciones que no aprendes, si es la lógica reacción rebelde ante la imposición laboral, si realmente voy a ganar algo en todo esto, y sobre todo (supongo), el temor a volver a tener que reconocer que me equivoqué.
aún así, creo que he intentado cubrirme las espaldas con ciertos mínimos para no quedarme descubierto en los gastos ya asumidos.
en fin, que en octubre volveré a ser autónomo.